Tucker Carlson, periodista y comentarista político estadounidense, afirmó en redes sociales que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría evaluando un ataque nuclear contra Irán en los próximos días, presionado por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.
El objetivo sería la Montaña Pica en el centro de Irán, donde la inteligencia israelí sostiene que el gobierno iraní ha reiniciado su programa de enriquecimiento nuclear. Según Carlson, la única opción viable para Trump sería un ataque nuclear, dado que ningún arma convencional estadounidense puede penetrar más de 90 metros de roca sólida para destruir los túneles de enriquecimiento.
Presión sobre Trump
Carlson señala que Netanyahu se encuentra «acorralado y desesperado» tras los resultados electorales de la semana pasada, que lo han dejado incapaz de formar un gobierno a menos que Trump intervenga directamente en la política israelí. Para lograr esto, necesita negociar un acuerdo con otros partidos que le otorgue 61 escaños en la Knéset.
Si no lo consigue, corre el riesgo de perder su cargo, enfrentar desprestigio público, investigaciones judiciales e incluso la prisión. Por ello, mantener una estrecha relación con Trump es crucial para sus intereses políticos.
Crisis global y consecuencias económicas
Carlson también criticó la presión de Netanyahu sobre los aliados estadounidenses, incluyendo al secretario de Defensa Pete Hegseth y al comandante del CENTCOM Brad Cooper, quienes se oponen a un acuerdo negociado y abogan por reanudar las operaciones militares.
En una reunión reciente, el secretario de Estado Marco Rubio y el director de la CIA John Ratcliffe también respaldaron la postura de Netanyahu, al igual que algunos líderes del Partido Demócrata. Carlson mencionó que el expresidente Barack Obama expresó su oposición al acuerdo de paz con Irán que se está negociando en Doha.
El 27 de septiembre, Netanyahu viajó en secreto a Abu Dabi para intentar convencer a los Emiratos Árabes Unidos de unirse a su iniciativa de ataque contra Irán, pero el gobierno emiratí rechazó la propuesta.
Tras ocho meses de conflicto, las economías de los países del Golfo enfrentan serias dificultades, incluyendo los mercados internacionales de energía y fertilizantes. Carlson advirtió que esta situación podría prolongarse considerablemente.
Además, según sus cifras, en octubre, 11 de los aproximadamente 850 superpetroleros que transportan crudo a nivel mundial sufrieron daños graves en el estrecho de Ormuz. Si esta tendencia continúa, el mundo podría enfrentar una recesión.
Finalmente, Carlson alertó que un eventual ataque nuclear agravarías las consecuencias. Una explosión nuclear en superficie en la Montaña Pica podría provocar lluvia radiactiva, contaminando el Golfo Pérsico y poniendo en riesgo el suministro de agua de 100 millones de personas.
Fuente: Plano Informativo







































