El ‘Palacio Negro’ de Lecumberri, que operó como cárcel durante 76 años, se convirtió en un símbolo de sufrimiento y represión en la Ciudad de México. Desde su inauguración el 29 de septiembre de 1900, este lugar albergó a famosos presos y fue escenario de eventos trágicos, incluyendo el asesinato del expresidente Francisco I. Madero.
La historia del Palacio de Lecumberri
El expresidente Porfirio Díaz aprobó la construcción de una cárcel capaz de albergar a 700 hombres y 80 mujeres. Sin embargo, la realidad fue muy diferente, y en su punto máximo, el recinto llegó a tener más de 3,500 internos, lo que provocó un hacinamiento extremo. Las celdas, diseñadas para dos personas, llegaron a albergar hasta 18 presos.
La arquitectura fue parte de su notoriedad. Con una forma estelar y gruesos muros grises, el Palacio contaba con una torre de vigilancia de 38 metros de altura. El arquitecto Lorenzo de la Hidalga se inspiró en el modelo panóptico del británico Jeremías Bentham, permitiendo la vigilancia constante de los internos.
La vida dentro del ‘Palacio Negro’
Inicialmente, el objetivo del sistema penitenciario implementado en Lecumberri era la rehabilitación de los internos. Este modelo, conocido como Crofton, contemplaba tres etapas: aislamiento, interacción en talleres y, finalmente, salida bajo ciertas condiciones. Sin embargo, el hacinamiento y la falta de recursos transformaron el recinto en un lugar de violencia y enfermedades.
La vida diaria estaba marcada por castigos severos y condiciones infrahumanas. Uno de los castigos más crueles era la ‘fajina’, donde los presos debían limpiar bajo condiciones extremas. Aquellos que no podían soportar la carga eran golpeados.
El asesinato de Madero y otros episodios trágicos
Uno de los capítulos más oscuros fue el asesinato de Francisco I. Madero y el exvicepresidente José María Pino Suárez. Ambos, traicionados por Victoriano Huerta, fueron llevados al ‘Palacio Negro’, donde fueron asesinados a balazos y enterrados en la parte trasera del lugar durante la Decena Trágica.
En 1914, Pancho Villa también fue encarcelado aquí por órdenes de Huerta, pero logró escapar antes de ser fusilado.
Famosos presos en Lecumberri
A lo largo de su historia, Lecumberri también albergó a diversas personalidades como Juan Gabriel, quien estuvo preso durante un año y medio tras ser acusado de robo. Durante su encarcelamiento, escribió varias canciones que se volverían icónicas.
El muralista David Alfaro Siqueiros fue encarcelado en cuatro ocasiones, y el escritor José Revueltas fue detenido tras participar en el movimiento estudiantil de 1968, cumpliendo una condena de 16 años por varios delitos, aunque fue liberado en 1971.
También se destaca el caso de Valentín Campa y Demetrio Vallejo, quienes fueron detenidos en 1959 y, a pesar de recibir sentencias de 20 años, solo cumplieron 11 gracias a cambios en el Código Penal.
Legado y leyendas del Palacio de Lecumberri
Hoy en día, el ‘Palacio Negro’ guarda un legado de sufrimiento y represión, además de diversas leyendas sobre actividad paranormal. Este lugar, ya convertido en el Archivo General de la Nación, sigue siendo un recordatorio de una época oscura en la historia de México.
Fuente: El Financiero







































