El Partenón, la lujosa casa de playa de Arturo ‘El Negro’ Durazo, jefe de la policía de la Ciudad de México en los años 70, es un símbolo que ha pasado de ser un lugar de excesos a un centro cultural. Ubicada en Zihuatanejo, Guerrero, esta mansión destaca por su arquitectura inspirada en el antiguo templo griego y por sus extravagancias, como jaulas con animales salvajes y una discoteca que evoca a Studio 54.
Un lujo desmedido
La casa de playa se erige en un cerro cercano a Playa La Ropa y abarca 20 mil metros cuadrados, con un costo aproximado de 700 millones de pesos en su época. Tras una valuación posterior, se estimó que el inmueble podría valer alrededor de 30 millones de dólares hoy en día.
Rodrigo Campos Aburto, cronista municipal, explicó que El Partenón fue construido sobre un ejido que el gobierno federal expropió para el Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo. Sin embargo, los poseedores cedieron sus derechos a Durazo y su esposa, Silvia Garza, en diciembre de 1976. En 1980, se le otorgó el permiso para construir.
La obra, que nació con irregularidades, recibió una licencia de construcción sin que se le cobraran impuestos ni derechos, bajo el argumento de “servicios prestados a la comunidad”. Sin embargo, la mansión no duró mucho tiempo como hogar y fue abandonada en 1982, cuando Durazo se vio obligado a huir de las autoridades.
El portón y sus misterios
El primer elemento que impactaba al llegar a la mansión era un portón de hierro forjado de 15 metros de ancho y 10 de alto, que muchos decían que se asemejaba al de Los Pinos. Otra versión indicaba que podría haber pertenecido al Castillo de Chapultepec. Campos Aburto menciona que las rejas provienen del Zoológico de Chapultepec, aunque esto último se considera más una leyenda urbana.
Los mitos sobre El Partenón no faltan. Se dice que había jaulas con leones y tigres, mascotas del jefe policiaco, aunque no hay registros oficiales que lo confirmen. También se rumorea que Durazo mandó construir un túnel que llegaba a Playa La Ropa, pero hoy solo quedan pequeños pasajes.
Un nuevo destino para El Partenón
Tras la caída de Durazo, El Partenón fue saqueado y se deterioró con el tiempo. En 1989, el gobierno de Guerrero expropió el inmueble para convertirlo en una “unidad social de usos múltiples”, aunque no se invirtió en su recuperación durante años. En 2004, un juicio por parte del albacea de la familia Durazo intentó revertir la expropiación, pero la Suprema Corte de Justicia de la Nación falló a favor del gobierno estatal.
Finalmente, en 2022, se firmó un comodato con el Ayuntamiento, y el 6 de noviembre de 2024, se inauguró el Centro Turístico Cultural El Partenón. Aunque su origen está marcado por la corrupción, hoy el edificio se presenta como un espacio para el arte y la cultura, con acceso abierto al público y actividades al aire libre que se promocionan en su página oficial.
Fuente: El Financiero







































