El 22 de septiembre se levantará la veda del camarón en los sistemas lagunares, estuarinos y marismas de Sonora y Sinaloa. Mientras tanto, el 7 de octubre comenzarán las capturas en aguas marinas del océano Pacífico, según acordaron autoridades y representantes del sector pesquero en Mazatlán.
Preocupaciones del sector pesquero
Pescadores de Sinaloa han expresado sus inquietudes para esta temporada, que incluyen:
- Las tallas medianas del camarón.
- La posible menor abundancia del recurso.
- Los altos costos de operación y del combustible.
- La pesca ilegal.
La reunión donde se establecieron estas fechas se llevó a cabo en las instalaciones de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca). Estuvieron presentes la secretaria de Pesca y Acuacultura de Sinaloa, Flor Emilia Guerra Mena, y el presidente de la Unión de Armadores del Litoral del Pacífico, Jesús Omar Lizárraga Manjarrez, entre otros funcionarios.
Guerra Mena subrayó que el sector enfrenta condiciones que podrían complicar el inicio de la temporada, especialmente en el sur de Sinaloa. La pesca del camarón es una fuente crucial de ingresos para muchas comunidades pesqueras.
La secretaria también mencionó que el gobierno estatal ha estado activamente apoyando al sector y que se continúan gestionando acciones para rehabilitar los sistemas lagunares del sur del estado. La funcionaria confía en que el gobierno federal intensificará la vigilancia durante este periodo crítico.
Inconformidades y desafíos
Jesús Omar Lizárraga manifestó que el sector está preocupado por la diferencia de fechas entre la pesca ribereña, que inicia el 22 de septiembre, y la de altamar, que comienza el 7 de octubre. A pesar de su inconformidad, las organizaciones pesqueras acordaron acatar las fechas establecidas.
Otro punto de preocupación son las tallas del camarón, ya que estudios indican que predominan las tallas medianas, lo que podría afectar el valor comercial de las capturas. Además, se estima que solo entre el 40 y 50 por ciento de la flota pesquera de Mazatlán ha estado operando en los últimos cinco años, un panorama que se anticipa complicado para la temporada 2026-2027.
Lizárraga también destacó que el gasto en combustible por embarcación puede superar el millón de pesos por viaje de pesca, lo que añade presión a un sector ya afectado por el aumento de costos y condiciones del mercado.
Con información de José Galarza/ Debate Sinaloa
Fuente: La Jornada







































