La senadora del PAN, Lilly Téllez, aprovechó la controversia interna en Morena por la presidencia del Senado para criticar a Gerardo Fernández Noroña, quien aspiraba a seguir al frente de la Mesa Directiva pero quedó fuera del acuerdo de la bancada mayoritaria.
Téllez afirmó que la decisión de Morena es un revés para Noroña, al señalar que ya no cuenta con el respaldo de sus propios compañeros. «Me da mucho gusto que esté triste, solo, abandonado y abatido porque Morena no le dio su apoyo», declaró la panista durante una conferencia de prensa en el Senado.
Reacciones y compromisos
La legisladora agregó que «ahora no lo quieren ni los de su bancada» y observó que los miembros de Morena no mostraron interés en respaldar nuevamente al actual presidente de la Cámara Alta.
Las declaraciones de Téllez se dieron tras la elección de Higinio Martínez Miranda como la propuesta de Morena para presidir la Mesa Directiva en el tercer año de la 66 Legislatura.
En medio de la controversia, Lilly Téllez también habló de un encuentro con Higinio Martínez, donde reveló un compromiso que, según ella, el morenista asumió. La senadora panista relató que durante su saludo, que generó reacciones en redes sociales, Martínez se comprometió a respetar las reglas del Senado y a no retirarle el uso de la palabra.
«Me dijo que nunca me va a apagar el micrófono, voy a confiar en su palabra», contó Téllez.
La designación de Higinio Martínez provocó un distanciamiento entre Noroña y la bancada de Morena. En una carta fechada el 28 de agosto, Noroña explicó que decidió no asistir a la reunión plenaria de Morena porque no estaba de acuerdo con el procedimiento para elegir al próximo presidente de la Cámara Alta.
El senador rechazó que su ausencia estuviera relacionada únicamente con la recuperación de una fractura en la muñeca izquierda y afirmó que la decisión de Morena impedía hablar de un consenso.
«Mi ausencia es la ruptura del consenso. No soy parte de ese acuerdo y conscientemente rechazo serlo», planteó Noroña.
Además, el senador enfatizó que, de cara al proceso electoral de 2027, la Presidencia del Senado debería funcionar como un espacio de defensa del movimiento de la Cuarta Transformación.
Fuente: El Financiero







































