El Ejército mexicano ha desactivado cuatro drones desde el 7 de septiembre, los cuales eran utilizados por grupos criminales para vigilar las rutas de tráfico irregular de migrantes en la frontera con Estados Unidos. Esta acción forma parte del operativo binacional Águila Alta, según informó el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, en la conferencia de prensa presidencial desde Guanajuato.
Resultados del operativo
Trevilla Trejo destacó que, hasta el momento, solo se han inhibido cuatro drones del lado mexicano, los cuales no portaban armas ni explosivos, y eran utilizados únicamente para monitorear las rutas de los migrantes.
Este operativo tiene como objetivo el despliegue de 800 militares y equipos diseñados para inhibir drones en un radio de tres kilómetros, especialmente en la franja de Tijuana-San Diego entre el 31 de agosto y el 21 de septiembre. La operación busca replicar un esquema previamente aplicado en Ciudad Juárez y El Paso.
Coordinación binacional
La operación se ha dividido en dos fases: la primera del 31 de agosto al 2 de septiembre y la segunda del 7 al 21 de septiembre. Cada país lleva a cabo acciones dentro de su territorio para detectar e inutilizar drones que se utilizan para vigilar las actividades del tráfico de personas y drogas.
El secretario de Defensa explicó que uno de los drones fue inicialmente localizado por autoridades estadounidenses en su territorio. «Ellos lo localizaron, lo inhibieron y regresó a México. Nos coordinaron y nos dieron la información», narró Trevilla Trejo.
Una vez en México, las fuerzas militares lograron que el dron descendiera y detuvieron a su operador, quien, según el funcionario, «es una persona que se dedica al cruce de migrantes de manera ilegal».
Esta semana, autoridades militares mexicanas sostuvieron una reunión con sus pares estadounidenses para intercambiar información sobre los resultados de la operación. La segunda fase de Águila Alta contempla patrullajes y reconocimientos terrestres simultáneos, además del uso de equipos antidrones fijos y móviles en ambas naciones.
Fuente: El Financiero







































