Dos buques de la Marina de México llegaron a La Guaira con 388 toneladas de ayuda humanitaria para las víctimas de los sismos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio. Esta misión, ordenada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca apoyar a la población venezolana tras este desastre natural.
Detalles de la misión humanitaria
Los buques de apoyo logístico ARM ‘Isla Holbox’ (BAL-02) y ‘Huasteco’ (AMP-01) realizaron un recorrido de aproximadamente 1,969 millas náuticas, equivalentes a unos 3,600 kilómetros, viajando durante alrededor de ocho días por el Mar Caribe. La ayuda incluye:
- Alimentos
- Agua embotellada
- Artículos de higiene personal
- Medicamentos
- Insumos médicos
- Cuatro plantas potabilizadoras de agua
Cada planta puede producir mil litros de agua purificada por hora. Este envío se suma a los apoyos que fueron llevados por aeronaves de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) días después de los terremotos.
Participación de la Armada y situación actual en Venezuela
Además, 100 elementos de las Brigadas de Respuesta a Emergencias (BRE) de la Armada estarán involucrados en la instalación y operación de las plantas potabilizadoras, así como en la organización y distribución de la ayuda humanitaria. Las autoridades indicaron que, aunque la fase de atención a la emergencia inmediata ha concluido, seguirán colaborando para restablecer servicios esenciales.
El saldo de los sismos, hasta el 13 de julio, es de 4,561 fallecidos, 16,740 heridos y 17,907 viviendas afectadas. Hasta ahora, se han atendido a 128,324 familias, y 20,231 personas permanecen en 107 campamentos transitorios, principalmente en Caracas y en los estados de Miranda y La Guaira.
El Gobierno venezolano ha comenzado un censo biométrico para determinar cuántas viviendas se requieren, estimando que podrían ser 25,000. Se anunció que la jefa de Estado entregará las primeras 200 viviendas esta semana, aunque no se proporcionaron más detalles al respecto.
La ayuda humanitaria enviada por México busca fortalecer el suministro de insumos básicos y apoyar a las comunidades afectadas por esta tragedia.
Fuente: El Financiero







































