El Gobierno de Estados Unidos llevó a cabo una reunión internacional sobre el “resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda” el 25 de octubre, pero México, junto con Brasil y Singapur, no asistió. De los 67 países invitados, solo participaron varios de América Latina, incluyendo a Argentina, Belice, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.
Fuentes del Gobierno mexicano informaron que el Canciller Roberto Velasco se disculpó por no poder participar debido a compromisos de agenda.
Discursos y designaciones
Durante la cumbre, el Secretario de Estado Marco Rubio advirtió que el terrorismo político de extrema izquierda no es un fenómeno moderno y que ha sido una forma dominante de violencia política en la era moderna. Rubio afirmó que muchos tomadores de decisiones han subestimado el riesgo de dicha violencia, pero los indicadores muestran un aumento en su actividad, citando las protestas en Estados Unidos contra la violencia policial en 2020 como un ejemplo.
«Todos nuestros amigos de las naciones del Hemisferio Occidental aquí lo recuerdan: recuerdan las décadas de secuestros, atentados con bombas, asesinatos y ejecuciones; el terror violento de los Tupamaros (Uruguay), de los Montoneros (Argentina), de las FARC y ELN (Colombia)»
Además, Estados Unidos elevó el caso de la masacre de Bavispe a la categoría de terrorismo. Rubio designó al Cártel de Juárez como Organización Terrorista Extranjera, junto con Los Viagras de Michoacán, responsabilizando a La Línea, brazo armado del cártel, por la masacre de nueve integrantes de familias mormonas ocurrida en Sonora en 2019.
Rubio destacó que el Cártel de Juárez y Los Viagras son cárteles narcoterroristas que han atacado a estadounidenses, fuerzas de seguridad mexicanas y civiles. La masacre de 2019 dejó tres adultos y seis niños asesinados por sicarios de La Línea.
En noviembre de 2019, las familias LeBarón y Langford-Miller fueron emboscadas en Sonora. Tres camionetas fueron atacadas, dejando varias víctimas calcinadas. El entonces presidente Donald Trump condenó la masacre y ofreció ayuda militar a México, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó la intervención directa, buscando resolver el asunto mediante cooperación.
En junio de 2025, las familias afectadas solicitaron a Rubio la designación del Cártel de Juárez como Organización Terrorista Extranjera. En julio de 2022, una juez federal falló a favor de las familias en una demanda civil, ordenando a La Línea pagar 4 mil 640 millones de dólares en daños. Antes de esta designación, la administración de Trump había catalogado a otros seis grupos mexicanos como organizaciones terroristas en 2025.
Rubio enfatizó que es crucial cooperar más allá de las fronteras para combatir el terrorismo, indicando que Estados Unidos está trabajando en una estrategia para enfrentar el terrorismo de extrema izquierda. En marzo, el Gobierno de Trump realizó otra cumbre con 13 países latinoamericanos, donde México tampoco fue invitado.
Fuente: Periódico AM







































