Un incendio en la región de Gironda, al suroeste de Francia, ha provocado pérdidas millonarias y una drástica caída en el turismo. La situación se ha vuelto más compleja debido a las declaraciones contradictorias de las autoridades sobre la seguridad de visitar la zona.
La controversia comenzó el pasado domingo, cuando la delegada del gobierno en la región, Sophie Brocas, aconsejó a los turistas no viajar a Gironda hasta que el fuego estuviera controlado. Además, sugirió que quienes ya se encontraban allí buscaran otro destino.
Reacciones y consecuencias del incendio
En contraste, el ministro francés de Turismo, Serge Papin, criticó estas declaraciones y exhortó a los viajeros a continuar con sus planes. «La Gironda es extensa, hay territorios no afectados y, al estar el incendio perimetrado, espero que las zonas evacuadas puedan reabrir durante agosto«, afirmó.
Aurélie Loubes, directora del Comité Regional de Turismo de Nueva Aquitania, expresó su preocupación por la confusión generada y mencionó que ya se han registrado oleadas de cancelaciones, incluso en lugares que no han sido tocados por el fuego. Para contrarrestar la situación, anunció que se lanzará una campaña de promoción una vez que el incendio esté controlado.
Las 42 mil hectáreas afectadas por el fuego permanecerán inaccesibles durante semanas o meses, aunque las zonas evacuadas podrán ser habitadas y visitadas gradualmente. Loubes estima que el turismo generó alrededor de 45 millones de euros en la misma semana del año pasado en el área impactada, lo que pone en perspectiva el efecto potencial de la crisis.
El turismo representa el 7 % del PIB de Gironda y es uno de sus activos más importantes, junto con el sector vinícola. Según la empresa de estudios de mercado MKG, el 50 % de las habitaciones de hotel en la región siguen disponibles para agosto, mientras que la Ciudad del Vino de Burdeos ha visto una caída del 70 % en el número de visitantes en los últimos diez días.
El incendio ha arrasado 42 mil hectáreas en menos de una semana, obligando a evacuar a 224 mil personas de 23 localidades. Aunque 144 mil lograron regresar a sus hogares entre el martes y el jueves, alrededor de 80 mil siguen desplazadas. La cuarta ola de calor en Francia, con temperaturas superiores a los 40 grados, ha complicado aún más la situación, manteniendo al país en estado de alerta por el riesgo de nuevos incendios.
Fuente: López-Dóriga Digital







































