El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) alertó que, tras seis meses de conflictos entre Irán y Estados Unidos, aún no puede comprobar las actividades nucleares en la República Islámica.
En su último informe técnico, la agencia atómica de la ONU indicó que, “ante la falta de acceso a las instalaciones nucleares declaradas”, no puede verificar aspectos clave del programa nuclear iraní.
Falta de acceso y desconocimiento de actividades
El informe destaca la incertidumbre sobre si Irán ha interrumpido su enriquecimiento de uranio, un material que puede tener usos tanto civiles como militares, así como su investigación y desarrollo (I+D).
Los inspectores del OIEA también desconocen si Irán ha cesado las actividades de reprocesamiento de combustible nuclear y no tienen información sobre el estado de las reservas de uranio enriquecido ni de los inventarios de centrifugadoras y otros equipos relacionados.
El organismo reconoce que los ataques militares contra instalaciones nucleares en Irán, llevados a cabo por Israel y Estados Unidos desde junio de 2025, han creado una “situación sin precedentes”.
La situación actual es crítica, ya que el OIEA considera fundamental que los inspectores puedan verificar las actividades nucleares en Irán lo antes posible, según lo establecido en el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), firmado por Irán hace décadas.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, hizo un llamado a Irán para que “interactúe con el organismo de forma constructiva” y facilite la implementación de las salvaguardias.
Interrupción de la cooperación y falta de información
La cooperación entre el OIEA e Irán se detuvo a finales de junio de 2025, tras la llamada “guerra de los doce días”, que resultó en bombardeos sobre instalaciones nucleares en la República Islámica.
Aparte de la planta atómica de Bushehr, que ha sido atacada al menos cuatro veces entre marzo y abril, el OIEA no ha recibido información sobre el estado de la mayoría de los lugares donde se encuentran materiales nucleares declarados por Teherán.
Esto genera incertidumbre sobre el paradero de las reservas de uranio enriquecido, especialmente los 440 kilos con una pureza del 60%, que se acerca al nivel necesario para fabricar armas nucleares.
Desde hace años, Israel, Estados Unidos y otras potencias occidentales critican el avanzado programa nuclear de Irán, temiendo que su objetivo sea desarrollar armas atómicas, cosa que Teherán niega.
El informe actual fue presentado a los estados miembros del OIEA en vista de la próxima reunión de la Junta de Gobernadores, que comenzará el lunes en Viena. En este encuentro se discutirá la situación nuclear en Irán, así como en Siria y Ucrania.
Fuente: Plano Informativo







































