La Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó la renuncia de la magistrada Mónica Soto de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. La decisión se tomó en un ambiente tenso, con los votos en contra de la oposición formada por el PAN, PRI y MC, y con el respaldo de la mayoría de Morena, PVEM y PT.
Reacciones de la oposición
Los legisladores de oposición criticaron el proceso, señalando que fue “desaseado” y careció de discusión en comisiones. Afirmaron que se trató de un trámite acelerado y sin transparencia, alegando que no había una “causa grave” que justificara la renuncia de Soto.
Durante la última sesión ordinaria del periodo de receso legislativo, el pleno aprobó la renuncia con 26 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones. A pesar de la controversia, los representantes del oficialismo defendieron que el Tribunal puede operar con cinco de los siete magistrados, mencionando la renuncia de la magistrada Janine Otálora en octubre del año pasado.
Acusaciones sobre la decisión
La oposición argumentó que la decisión representa una violación a la Constitución. La senadora priista Carolina Viggiano denunció en tribuna que “no se cumple con la Constitución porque no hay ninguna causa grave que justifique su renuncia; su única causa grave es haber traicionado al pueblo de México al avalar los ‘acordeones’ que Morena usó para la elección del Poder Judicial”.
“Con esto le van a pagar, ¿a dónde la van a mandar? ¿a un consulado?”, cuestionó Viggiano. “Se ha violado la Constitución con su agandalle y su mayoría, con la que hacen lo que quieren y con la que cooptaron ya también al Tribunal Electoral”, añadió.
Fuente: El Financiero







































