Petróleos Mexicanos (Pemex) admitió que el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, que suma 69 días activo, se originó por una fuga en el oleoducto marino Old AK C en el complejo Cantarell. El director general de la institución, Víctor Rodríguez, reveló que altos ejecutivos ocultaron la emergencia, negaron sistemáticamente la fuga y realizaron reparaciones sin informar a la dirección, lo que derivó en el cese y denuncia penal de tres funcionarios ante la Fiscalía General de la República (FGR).
La investigación interna confirmó que el personal operativo detectó la pérdida de integridad mecánica del ducto el 6 de febrero; sin embargo, el flujo de petróleo no se interrumpió de inmediato. La válvula principal fue cerrada hasta el 14 de febrero, ocho días después del hallazgo inicial, permitiendo que el vertido se extendiera sin control durante más de una semana.
Funcionarios denunciados por negligencia y omisión
El Grupo Interinstitucional creado para atender la contingencia detectó irregularidades críticas en el manejo de la crisis. Por estos hechos, fueron separados de sus cargos y denunciados:
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El subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental.
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El coordinador de Control Marino.
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El Líder de Derrames y Residuos.
Víctor Rodríguez detalló que estos mandos ocultaron la recuperación de 350 metros cúbicos de agua oleosa en barreras de contención. Además, mantuvieron la negativa de la fuga durante el mes de marzo, coincidiendo con el arribo de crudo a las costas mexicanas, lo que impidió una respuesta oportuna para limitar el impacto ambiental.
Evidencia científica desmiente versiones iniciales
El reconocimiento oficial de Pemex modifica la postura del secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, quien en marzo atribuyó el origen del hidrocarburo a descargas ilegales de buques y emanaciones naturales de «chapopoteras». No obstante, un grupo científico liderado por la secretaria de Ciencia, Rosaura Ruiz, descartó dichas teorías tras analizar más de 70 imágenes satelitales y modelos de deriva marina.
El peritaje científico concluyó que una mancha de hidrocarburo de dimensiones considerables se originó a inicios de febrero cerca de la plataforma Abkatun, en el campo Cantarell. Esta evidencia coincide con los reportes previos de organizaciones ambientalistas, que mediante vigilancia satelital detectaron buques especializados realizando reparaciones sobre el ducto Old AK C mientras la petrolera mantenía el hermetismo sobre el desastre.
Impacto en la operación de Cantarell
El ducto afectado conecta la infraestructura de Cantarell con la terminal de Dos Bocas, una arteria clave para la logística petrolera del país. Las autoridades confirmaron que el ocultamiento de información impidió evaluar correctamente la magnitud del daño desde el primer día, priorizando el mantenimiento de la operación sobre los protocolos de protección ambiental y seguridad industrial.







































