El arquero Emiliano Martínez, desde su infancia, ya sabía cómo desconcertar a sus rivales. Antes de alcanzar la gloria como campeón del mundo con Argentina y ser considerado uno de los mejores en su posición, Martínez utilizaba ciertos trucos para confundir a los atacantes en los torneos infantiles de su Mar del Plata natal, un balneario al sur de Buenos Aires.
En aquellos días, si el partido no le ofrecía el desafío esperado, el «Dibu» se permitía conceder rebotes intencionadamente para que los delanteros rivales dispararan, según reveló Jorge Peta, uno de sus primeros entrenadores. Además, ya era conocido por su capacidad de hablar y provocar a sus oponentes durante los encuentros.
Martínez se convirtió en un héroe nacional tras realizar una atajada crucial con la pierna izquierda que evitó el gol de Randal Kolo Muani en la final de la Copa del Mundo de Qatar 2022, además de su notable habilidad para detener penales. Sin embargo, su temperamento provocador ha hecho que no reciba el reconocimiento universal que merece y podría haberle cerrado las puertas de clubes más prestigiosos que el Aston Villa inglés.
Sus celebraciones exuberantes y gestos inapropiados, así como su estrategia para incomodar a los rivales antes de los penales, le han acarreado sanciones, lo que llevó a la FIFA a implementar la conocida «Ley Anti Dibu», un manual de conducta para arqueros en situaciones de definición por penales.
Mientras Lionel Messi, capitán argentino, lo califica como «fundamental» para la selección y «uno de los mejores arqueros del mundo», otros como Fabio Capello lo han tildado de «tonto» y «estúpido», y Edwin Van der Sar, ex arquero del Ajax y del Manchester United, lo considera «fuera del Top 10» mundial. Emmanuel Petit, campeón del mundo con Francia en 1998, incluso sugirió que debería consultar a un psiquiatra para manejar sus emociones.
“Lo que opinen no me afecta. Pueden decir lo que quieran, bueno o malo, pero sé quién soy”, respondió Martínez, de 33 años, a sus críticos en una entrevista con ESPN en mayo de 2025. “Fuera de la cancha soy papá, esposo e hijo; solo quiero ganar dentro de la cancha, nada más”.
Con sus virtudes y defectos, Martínez se prepara para ser el pilar de la Albiceleste en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que comenzará el 11 de junio.
Antes de que Martínez asumiera la titularidad en el arco de Argentina, era prácticamente un desconocido para muchos aficionados. Sin haber debutado en la primera división del fútbol argentino, se trasladó de adolescente al Arsenal inglés, donde no logró consolidarse como arquero titular y fue cedido a clubes de menor renombre como Oxford, Sheffield Wednesday, Rotherham United y Reading.
A pesar de su escasa continuidad, el entrenador de la selección argentina, Lionel Scaloni, lo convocó al equipo mayor en medio de la pandemia de COVID-19. Martínez debutó en junio de 2021 en un partido contra Chile por las eliminatorias. Desde entonces, el arco argentino pasó a tener un nuevo propietario.
“Lo siento, pero te como hermano”, le dijo a Davison Sánchez, defensor colombiano, antes de detener el primer penal que atajaría en la semifinal de la Copa América 2021, que finalmente ganaría Argentina.
El juego psicológico de Martínez en los penales tuvo un capítulo memorable contra Holanda en los cuartos de final del Mundial, en un duelo que se conoce como «La Batalla de Lusail». Con su imponente altura de 1,95 metros, detuvo el primer remate de Virgil van Dijk, lo que afectó la moral del equipo dirigido por Van Gaal. En el siguiente penal, a Steven Berghuis, simuló entregarle el balón y, justo cuando el jugador se disponía a patear, Martínez se lo lanzó a un costado, logrando desviar el tiro y celebrando con un baile que fue imitado por numerosos niños argentinos.
En la emocionante final contra Francia, donde Argentina estuvo en ventaja en tres ocasiones y Kylian Mbappé anotó un hat-trick que llevó el partido a penales, Martínez se mostró como una muralla al desviar el tiro de Kingsley Coman. Cuando llegó el turno de Aurélien Tchouaméni, Martínez lanzó el balón lejos para demorar la ejecución, lo que llevó al jugador del Real Madrid a errar su tiro.
Sus paradas en esa final, al igual que su controvertido gesto de colocar el trofeo al mejor arquero sobre sus genitales durante la ceremonia de premiación, quedaron grabadas en la memoria colectiva.
“No pensaba volver triste del Mundial; no tenía otra opción”, confesó en una entrevista con un canal público argentino en 2023. “En mi mente, no hubiera podido jugar al fútbol si hubiera perdido la final. No lo habría soportado”.
La FIFA tomó nota de la conducta de Martínez durante los penales y en 2023 implementó un manual de conducta para arqueros, prohibiendo los juegos psicológicos, la demora en la ejecución, tocar los postes o la red, y gesticular para desconcentrar al pateador.
En 2024, la FIFA suspendió a Martínez por dos partidos debido a comportamiento ofensivo y violaciones de los principios del juego limpio en los encuentros contra Chile y Colombia en septiembre de ese año. Ante Chile, realizó un gesto obsceno con el trofeo de la Copa América 2024, mientras que en el partido contra Colombia golpeó a un camarógrafo.
A pesar de estas controversias, Scaloni ha reafirmado su confianza en Martínez como portero titular para la próxima Copa del Mundo, donde llega más afianzado como guardián del arco del Aston Villa.






































