La estructura de la Selección Mexicana de cara al próximo ciclo internacional ha quedado definida. Duilio Davino, director de Selecciones Nacionales, confirmó que Rafael Márquez asumirá formalmente el mando del equipo técnico una vez que concluya la participación de México en la Copa Mundial de la FIFA 2026, sucediendo a Javier Aguirre.
Davino reveló que el contrato del exdefensor del Barcelona ya se encuentra firmado y legalmente vinculado. Según el directivo, el proyecto no es una posibilidad a futuro, sino una realidad administrativa que busca dar continuidad al proceso deportivo tras la salida de Aguirre, quien concluirá su tercera etapa al frente del representativo nacional tras el torneo de este verano.
Estructura del cuerpo técnico y posibles incorporaciones
El plan de transición se encuentra en una etapa avanzada de ejecución. Davino detalló que el equipo de trabajo de Márquez está cerrado en un 80%, lo que garantiza una base operativa sólida para iniciar el camino hacia la Copa del Mundo de 2030 de manera inmediata tras el relevo.
Dentro de los ajustes de personal, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) contempla la integración de Andrés Guardado. El histórico mediocampista es la opción principal para sumarse como auxiliar técnico, aportando su liderazgo y experiencia en el vestuario para respaldar la gestión del «Káiser de Michoacán».
Respaldo a Javier Aguirre para el Mundial 2026
A pesar de la oficialización del sucesor, la dirigencia nacional ratificó su respaldo total a Javier Aguirre para encarar la cita mundialista de este año. La experiencia y el manejo de crisis del «Vasco» son considerados los activos más valiosos para el corto plazo, independientemente de las críticas recientes de la afición sobre el rendimiento colectivo.
Rafael Márquez, quien cuenta con antecedentes positivos al dirigir al Barcelona B, llegará al cargo con la misión de establecer un liderazgo generacional. El objetivo de la FMF es evitar la incertidumbre institucional al finalizar el presente mundial y establecer una ruta crítica clara con la mira puesta en 2030.







































