El Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, servirá como plataforma para la implementación de nuevas iniciativas arbitrales por parte de la FIFA, enfocadas en mantener la fluidez del juego y penalizar la pérdida de tiempo. Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, fue el encargado de presentar estas nuevas regulaciones, las cuales han sido desarrolladas en colaboración con el IFAB (International Football Association Board) y comenzarán a regir durante este torneo.
“Estas iniciativas están dirigidas contra la discriminación, el intento de pérdida de tiempo, y buscan mejorar la relación con los jugadores y la experiencia del aficionado”, explicó Collina, un destacado árbitro italiano. Esta normativa incluye sanciones más severas para las pérdidas de tiempo y los insultos entre futbolistas, así como ajustes al protocolo del VAR, permitiendo corregir decisiones erróneas como expulsiones por segundas tarjetas amarillas.
La FIFA también ha dejado claro que las protestas hacia los árbitros serán más severamente penalizadas en comparación con ocasiones anteriores.
El objetivo principal es reducir al mínimo las interrupciones del juego. Collina afirmó: “Ya introdujimos la regla de los 8 segundos para los porteros la temporada pasada, y funcionó muy bien, ya que apenas se registraron saques de esquina por exceder ese tiempo”. Ahora, la FIFA aplicará reglas similares a los saques de banda, indicando que cualquier retraso deliberado por parte de un jugador dará lugar a una cuenta de 5 segundos para realizar el saque, de lo contrario, el equipo contrario obtendrá la posesión.
En el caso de los saques de puerta, el tiempo límite será de 5 segundos, y si no se cumple, se concederá un saque de esquina al adversario.
Collina también abordó el tema de los jugadores que se tapan la boca al hablar entre ellos, señalando que este comportamiento no es accidental y se espera que los jugadores eviten hacerlo, ya que podría resultar en una tarjeta roja a discreción del árbitro en situaciones de confrontación.
Además, se busca minimizar las protestas contra las decisiones arbitrales, permitiendo que el árbitro sancione con tarjeta roja a cualquier jugador que abandone el campo en señal de protesta, así como a cualquier miembro del cuerpo técnico que incite a dicha acción. En caso de que un equipo provoque la suspensión de un partido, será considerado como incomparecencia.
También se ha establecido un límite de 10 segundos para que los jugadores sustituidos abandonen el campo. Si no cumplen con este tiempo, el sustituto solo podrá ingresar en la próxima interrupción del juego. Esta medida ya ha dado buenos resultados en la MLS.
En cuanto a las lesiones, la normativa actualizada estipula que un jugador que reciba atención médica en el campo deberá salir y permanecer fuera durante un minuto antes de poder regresar, lo que permite a los médicos evaluar la situación sin interrumpir el juego innecesariamente.






































