El club suizo FC Basilea confirmó este lunes que no permitirá la realización del concierto de Kanye West (ahora conocido como Ye) en su estadio, el St. Jakob Park. Con esta decisión, Suiza se convierte en la cuarta nación europea en cancelar o prohibir presentaciones del artista estadounidense, como respuesta a sus previas declaraciones antisemitas y de apología del nazismo.
A través de un comunicado enviado a la agencia EFE, el club explicó que, tras un «análisis exhaustivo» de la propuesta, decidieron rechazar el evento por considerar que el discurso del rapero contraviene los principios fundamentales de la institución.
«No podemos, de acuerdo con nuestros valores, ofrecer una plataforma al artista en cuestión», sentenció el club, propietario del estadio con mayor aforo en Suiza.
El «Efecto Dominó» en Europa
El concierto, previsto originalmente para el 26 de junio, se perfilaba como uno de los eventos musicales más lucrativos de la década para la ciudad de Basilea. Sin embargo, el historial reciente de Ye ha provocado una respuesta restrictiva en diversas capitales del continente:
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Reino Unido: Se ha prohibido incluso la entrada del artista al territorio nacional.
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Francia y Polonia: Han cancelado o pospuesto indefinidamente sus presentaciones.
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Suiza: Cierra el acceso al principal recinto del país apelando a la responsabilidad social.
A pesar de este bloque de rechazo, la gira europea de West aún mantiene fechas programadas en Turquía, Países Bajos, Italia y Portugal. En España, el concierto sigue en pie para el próximo 30 de julio en el estadio Riyadh Air Metropolitano de Madrid.
Antecedentes y defensa del artista
La indignación internacional contra Ye escaló tras la publicación de imágenes de esvásticas en sus redes sociales, declaraciones de admiración por el régimen nazi y la grabación de un tema titulado ‘Heil Hitler’.
Aunque el rapero ha intentado retractarse, atribuyendo sus acciones a una crisis de salud mental y a episodios derivados de su trastorno bipolar, las instituciones europeas han mantenido una postura firme. Para el FC Basilea, las disculpas públicas del artista no han sido suficientes para mitigar el riesgo reputacional y ético que supone asociar su marca con la figura del rapero.







































