La administración federal encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio un giro en su política económica al rechazar el desarrollo turístico «Perfect Day» de la naviera Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo. La decisión se tomó tras determinarse que las obras provocarían afectaciones ecológicas severas en los manglares y arrecifes de la región sur del estado.
Este freno institucional ocurre tras un cambio de postura que tomó 19 meses, periodo en el cual el megaproyecto pasó de ser promovido como uno de los pilares de inversión extranjera en el sureste mexicano a ser vetado por Presidencia. Sheinbaum confirmó recientemente en su conferencia matutina que no autorizará construcciones que pongan en riesgo el ecosistema local, reconociendo la validez de las protestas de organizaciones ambientalistas.
El origen: Una inversión de mil millones de dólares vinculada al Tren Maya
La relación del Gobierno con este complejo de descanso inició con altas expectativas de crecimiento para el cierre de 2024. Los antecedentes clave de la promoción del proyecto incluyen:
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Octubre de 2024: Durante la Cumbre de Alto Nivel entre líderes y empresarios de México y Estados Unidos, Claudia Sheinbaum catalogó la propuesta como parte de un paquete de inversión estadounidense superior a los 20,000 millones de dólares.
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Agosto de 2025: En una conferencia de prensa en Chetumal, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, respaldó públicamente la obra frente a la mandataria federal, destacando un capital inyectado de más de 1,000 millones de dólares.
«Es una inversión turística que va a estar vinculada con el Tren Maya y todo el desarrollo turístico que se está haciendo en el sureste», llegó a declarar la presidenta en Palacio Nacional en 2024.
Empleos y derrama económica contra impacto ecológico
La cancelación de «Perfect Day» detiene una de las proyecciones económicas más ambiciosas para el sector de cruceros en Quintana Roo. De acuerdo con las estimaciones presentadas por el gobierno estatal el año pasado, la obra planeaba generar cerca de 3,000 empleos directos y una derrama neta anual estimada en 125 millones de dólares mediante la interconexión de las terminales marítimas con la ruta ferroviaria del Tren Maya.
Sin embargo, las alertas de los colectivos ecologistas pesaron más que los indicadores financieros. Diversas organizaciones civiles demostraron que el desarrollo requería cimentaciones profundas y modificaciones territoriales que alterarían irreversiblemente los manglares y sistemas arrecifales de Mahahual. Ante la inviabilidad ambiental, la Federación optó por priorizar la conservación ecológica sobre el acuerdo comercial con Royal Caribbean.







































