La dirigencia nacional de Morena anunció el inicio de un proceso legal para solicitar un juicio político contra la gobernadora de Chihuahua, la panista Maru Campos. El anuncio coronó una jornada de alta tensión en la capital del estado, marcada por bloqueos carreteros, abucheos a líderes partidistas y una agresiva campaña de propaganda cruzada entre el gobierno local y el partido oficialista.
La confrontación escaló a nivel de agencias federales debido a que la movilización morenista originalmente protestaba por la supuesta participación de agentes de la CIA en operativos tácticos dentro de la Sierra Tarahumara. El partido oficial acusa a la administración de Campos de vulnerar la soberanía nacional al permitir la intervención extranjera.
El «Tribunal Popular» y la exigencia de juicio político
Durante un mitin frente al Palacio de Gobierno, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, junto al secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, encabezó un denominado «Tribunal Popular» donde declararon a la mandataria estatal como «traidora a la patria». Ante una concentración estimada en 3,000 personas —pese a que los organizadores cifraron la asistencia en 20,000—, Montiel convocó a recolectar las firmas necesarias para llevar el caso ante la Cámara de Diputados.
Asimismo, la comitiva exigió la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR) para investigar formalmente la actuación de la gobernadora y deslindar responsabilidades penales sobre el despliegue en zonas indígenas.
Bloqueos viales y boicot en los accesos de la capital
La movilización, que marchó desde el Monumento a Francisco Villa, enfrentó sabotajes logísticos desde las primeras horas del día. Supuestos grupos de agricultores instalaron bloqueos carreteros en los accesos clave a la ciudad para frenar los autobuses con simpatizantes de comunidades rurales y estados vecinos.
La cúpula de Morena denunció directamente a funcionarios del gabinete estatal de coordinar los cierres viales. Entre los señalados destaca Mario Mata, director de la Junta de Aguas del estado, a quien acusaron de operar personalmente el bloqueo en el tramo de Delicias a Chihuahua. La crispación alcanzó el aeropuerto local, donde los dirigentes nacionales de Morena fueron recibidos con abucheos por grupos opositores a su llegada.
Guerra de propaganda y acusaciones de narcotráfico
El paisaje urbano del centro histórico de Chihuahua amaneció tapizado con espectaculares y pendones que acusaban a la presidenta Claudia Sheinbaum y a Morena de proteger a Rubén Rocha, gobernador con licencia de Sinaloa señalado en Estados Unidos por supuestos nexos con el crimen organizado. Algunos de estos impresos colgaban de fachadas de oficinas gubernamentales.
Por su parte, el Gobierno del Estado desplegó mantas oficiales con consignas institucionales que lanzaron duras críticas a la política de seguridad federal:
-
«Soberanía es defender a tus hijos del crimen, otros prefieren esconder delincuentes».
-
«En Chihuahua la seguridad de tu familia es primero, mientras otros se asocian con el crimen».







































