Tras once años de trayectoria y ante la falta de acuerdos para una renovación contractual, André-Pierre Gignac dejará las filas de los Tigres de la UANL. El delantero francés, quien llegó a México en 2015 para transformar la historia del club, encara sus últimos compromisos oficiales con la camiseta felina en busca de ampliar su palmarés antes de despedirse de la Sultana del Norte.
El «Bomboro» tendrá una última oportunidad de sumar trofeos a sus vitrinas, ya que el equipo se mantiene en la disputa por el título del Clausura 2026 y en las Semifinales de la Liga de Campeones de Concacaf. Este cierre competitivo representa el «Last Dance» del máximo referente histórico de la institución en el balompié mexicano.
El legado en la Liga MX: Cinco estrellas doradas
Desde su arribo, el impacto de Gignac fue determinante para posicionar a Tigres como un contendiente permanente. Su paso por el fútbol nacional se traduce en cinco títulos de Liga MX, consolidando una de las épocas más exitosas para cualquier jugador extranjero en el país.
Entre sus logros más destacados sobresale la victoria en la única Final Regia de la historia, disputada en el Estadio BBVA, donde el conjunto universitario se impuso a los Rayados de Monterrey para coronarse en la casa del rival estatal.
El reto internacional y la asignatura pendiente
A pesar de su dominio doméstico, la Concachampions ha sido un terreno complejo para el atacante galo. Aunque Tigres ha participado en múltiples finales internacionales, solo logró conquistar el certamen en 2020 tras vencer al LAFC de la MLS.
El actual torneo continental se presenta como la oportunidad de saldar una deuda pendiente con la afición y la directiva. Curiosamente, tras haber perdido una final de Concacaf previamente ante Monterrey, Gignac busca despedirse alzando su segundo trofeo internacional, cerrando así un capítulo que redefinió el estándar del éxito para los de San Nicolás de los Garza.







































