El Pleno del Senado de la República ratificó el permiso para que 96 efectivos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ingresen a territorio mexicano durante 2026. La medida, avalada mediante dos dictámenes con amplia mayoría, busca fortalecer la profesionalización de la Armada de México a través del intercambio de tácticas de modernización y capacitación especializada.
Con 104 votos a favor, los legisladores autorizaron inicialmente el arribo de 73 elementos para el ejercicio multinacional “Anfibio Fénix 2026”. Estas prácticas se desarrollarán en el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina, en San Luis de Carpizo, Campeche.
Cronograma de arribo y logística operativa
El despliegue del contingente principal se realizará de forma escalonada durante el mes de mayo para asegurar el orden logístico:
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6 de mayo: Llegada de 13 integrantes del Cuerpo de Infantería de Marina del Comando Norte (sin armamento).
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10 de mayo: Ingreso de 20 efectivos del Segundo Batallón de Asalto Anfibio, quienes portarán armamento y equipo táctico.
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17 de mayo: Incorporación de 40 miembros de la Tercera Compañía de la Fuerza de Reconocimiento, también con equipo y armas.
Este bloque de instrucción concluirá formalmente el 30 de mayo de 2026.
Navy SEAL’s: Capacitación en Operaciones Especiales
Un segundo dictamen, respaldado por 105 senadores, regula la entrada de 23 especialistas del Equipo 8 de los Navy SEAL’s. Este grupo de élite participará en el programa “SOF 4”, diseñado para fortalecer las capacidades de las Fuerzas de Operaciones Especiales en México.
A diferencia del primer contingente, los SEAL’s operarán en una ruta geográfica más amplia que incluye la Ciudad de México, Hidalgo, Estado de México y Campeche, entre el 1 de agosto y el 15 de octubre de 2026. El traslado de personal y armamento se efectuará mediante una aeronave C-130 Hércules, que realizará vuelos específicos para el despliegue y la extracción de las tropas.
Soberanía y control operativo
Ante el debate sobre la presencia de instructores extranjeros, la senadora Raquel Bonilla Herrera enfatizó que estas actividades se realizan bajo una estrategia de cooperación soberana. La legisladora precisó que el mando y control operativo permanecen estrictamente bajo jurisdicción del Estado mexicano.
Bonilla Herrera puntualizó que el ingreso de la aeronave Hércules está estrictamente limitado a las fechas de inicio y término del programa, asegurando que la permanencia del personal estadounidense tiene fines exclusivos de formación técnica y académica, sin alterar la autonomía militar del país.







































