Pese a registrar una expansión constante durante el presente siglo, la recaudación tributaria en México permanece por debajo de los estándares de América Latina y el Caribe. De acuerdo con el informe Estadísticas Tributarias 2026 de la OCDE, los ingresos fiscales del país representaron el 18.3% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2024, situándose 3.4 puntos porcentuales por debajo del promedio regional (21.7%) y a una distancia de 15.8 puntos respecto a la media de la OCDE.
Aunque el avance histórico de México es notable —con un incremento de 7.3 puntos porcentuales desde el año 2000— la estructura actual refleja una dependencia marcada de impuestos específicos y un impacto directo por los estímulos otorgados al sector energético.
Estructura de los ingresos fiscales en México
La composición de la bolsa tributaria mexicana se concentra principalmente en el consumo y la renta. El Impuesto al Valor Agregado (IVA) y los gravámenes sobre bienes y servicios constituyen la mayor fuente de ingresos con el 22.7% del total, seguidos de cerca por el Impuesto sobre la Renta (ISR) de personas físicas con un 21.5%.
En términos de participación respecto al PIB, la distribución se desglosa de la siguiente manera:
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ISR, beneficios y ganancias de capital: 7.9% del PIB.
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Impuestos sobre bienes y servicios: 6.6% del PIB.
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Seguridad social: 2.5% del PIB.
El factor Pemex y la volatilidad energética
El reporte destaca que la recaudación por hidrocarburos en los principales productores de la región sufrió un retroceso, pasando del 4.1% al 3.1% del PIB en promedio entre 2023 y 2024.
En el caso específico de México, la OCDE identifica que las medidas de apoyo federal a Pemex impactaron negativamente en los ingresos públicos. Las exenciones aplicadas al Derecho de Utilidad Compartida (DUC) y al Derecho de Extracción de Hidrocarburos redujeron el flujo de recursos que el Estado capturó por concepto de renta petrolera.
Panorama en América Latina y el Caribe
La realidad fiscal en la región es heterogénea. Mientras países como Guyana presentan niveles de recaudación de apenas un 9.2%, naciones como Brasil alcanzan el 33.7% de su PIB.
Por otro lado, los llamados «impuestos a la salud» (aplicados a tabaco y bebidas azucaradas) han ganado terreno, representando ya el 1.96% de los ingresos tributarios totales en 17 países analizados. El informe concluye que, si bien más de la mitad de los países del bloque lograron aumentar su recaudación en el último año, la volatilidad de los mercados sigue siendo el principal reto para la estabilidad fiscal de las economías latinoamericanas.







































