La Presidenta Claudia Sheinbaum garantizó que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no corre peligro, a pesar de la reciente acusación de la justicia estadounidense contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, y otros nueve funcionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La mandataria confirmó que los canales de comunicación permanecen abiertos. «Hay pláticas entre el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el Secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el Embajador Jamieson Greer; las conversaciones continúan, no se ha cancelado nada», enfatizó. El proceso se encuentra en una fase de evaluación técnica bilateral iniciada en marzo, de cara a la revisión conjunta programada para el 1 de julio.
Defensa de la estrategia antinarcóticos
Ante los señalamientos de Donald Trump sobre una supuesta inacción del Gobierno de México contra el tráfico de drogas, Sheinbaum calificó estas afirmaciones como falsas. La Presidenta destacó resultados específicos de su administración en materia de seguridad:
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Destrucción de laboratorios: Cerca de 2,400 centros de producción de metanfetaminas desmantelados.
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Reducción de violencia: Descenso registrado en la estadística de homicidios dolosos a nivel nacional.
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Construcción de paz: Enfoque en la atención a las causas sociales y una política de cero impunidad.
«Estamos haciendo muchísimo y él (Trump) lo sabe», aseveró la Mandataria, subrayando que la prioridad es la tranquilidad de las y los mexicanos.
Soberanía y reglas de cooperación
La postura del Ejecutivo federal respecto a la presencia de agentes extranjeros en territorio nacional es clara: el respeto irrestricto a la Ley de Seguridad Nacional. Sheinbaum señaló que cualquier colaboración con autoridades de Estados Unidos debe ajustarse a los marcos constitucionales para mantener una confianza mutua.
«Defenderemos siempre nuestra soberanía y la territorialidad. Si no hay respeto, es muy difícil seguir trabajando conjuntamente», advirtió.
El contexto judicial en Nueva York
La tensión diplomática escaló tras la acusación formal presentada en abril por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. El expediente vincula a Rubén Rocha y otros servidores públicos con la facción de «Los Chapitos», señalando una presunta conspiración para el trasiego de estupefacientes y armas a cambio de apoyo político.
A pesar del impacto político de estas imputaciones y las peticiones de extradición, la administración de Sheinbaum apuesta por una relación bilateral pragmática que preserve el acuerdo comercial más importante de la región.







































