A pesar de que la reducción salarial derivada de la reforma electoral entrará en vigor hasta 2027, el Instituto Nacional Electoral (INE) eliminó de su portal público los montos de sueldos brutos, netos y prestaciones de sus funcionarios. Esta medida rompe con años de apertura en los que el directorio del organismo detallaba las percepciones de cada empleado, limitándose ahora a mostrar únicamente la categoría salarial.
La opacidad institucional se ha agudizado durante la administración de Guadalupe Taddei. Además de la reserva de ingresos, la Unidad de Transparencia ha omitido la publicación de los currículums de decenas de empleados de primer y segundo nivel, incumpliendo con una obligación legal de transparencia proactiva.
Contratos millonarios y resistencia a la información
La falta de rendición de cuentas también alcanza el área de adquisiciones. El INE ha dificultado el acceso a los datos sobre adjudicaciones directas, argumentando que la información se encuentra en la Plataforma Nacional de Transparencia, aunque en formatos de difícil consulta para el ciudadano.
Uno de los casos más críticos fue el contrato para el nuevo sistema de seguridad:
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Costo: 227 millones de pesos.
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Empresa adjudicada: AMPS para la Integración y Articulación.
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Estatus: La información fue reservada inicialmente por razones de seguridad y solo se liberó tras múltiples impugnaciones y meses de retraso.
Crisis en la Unidad de Transparencia
El manejo de la información pública ha generado fricciones internas. Diversos consejeros electorales han cuestionado el desempeño de José Luis Arévalo Romo, titular de la Unidad de Transparencia, señalando su falta de experiencia técnica en la materia.
Ante las quejas, la consejera presidenta Guadalupe Taddei confirmó que la continuidad de Arévalo Romo en el cargo se encuentra actualmente bajo análisis. Mientras tanto, el portal del Instituto presenta errores técnicos notables: aunque se intentaron «borrar» las prestaciones de los funcionarios, el sistema mantiene activos los pies de página que detallan dichos beneficios.
En el caso específico de Taddei, el directorio incluye una leyenda donde se afirma que, por decisión propia, percibe un salario menor al de la Presidenta Claudia Sheinbaum, aunque los montos exactos y el desglose de sus percepciones adicionales permanecen fuera de la vista pública.







































